¿Cuándo hacer la poda de arbolado en la Comunidad de Madrid?
En este artículo marcamos claramente cuáles deberían ser los criterios a la hora de decidir el mejor momento para podar nuestros árboles. Antes de empezar, es importante diferenciar entre el aspecto práctico y biológico de esta actividad.
I. La respuesta práctica:
Es más cómodo hacer la poda de arbolado en la Comunidad de Madrid en otoño o invierno: las ramas no tienen hojas (en caso de los caducifolios) lo cual reduce los pesos a gestionar; se puede evaluar mejor la estructura del árbol; hace menos calor.
Históricamente, el otoño y el invierno eran épocas menos ocupadas en los calendarios agrícolas, lo que los hacía convenientes para tareas que requerían mucha mano de obra, como la poda.
Todo esto se ve reflejado en las ordenanzas locales en la Comunidad de Madrid (como la de Las Rozas, por ejemplo), que definen una temporada de poda orientativa que se extiende cada año desde mediados de noviembre hasta mediados de marzo, comúnmente denominada «la temporada».
II. La respuesta biológica:
Lo siguiente se basa principalmente en el Estándar Europeo de Poda. Se trata de una reglas básicas y después de una serie de excepciones. Como reglas básicas, la poda no debe realizarse:
1) en primavera (mediados de marzo hasta mediados de junio)
Periodo entre la apertura de yemas y el desarrollo completo de las hojas.
2) en otoño (mediados de septiembre hasta mediados de diciembre)
Periodo en el que las hojas comienzan a colorearse hasta que se desprenden.
3) durante periodos de sequía meteorológica [1] (fenómeno recurrente en la Comunidad de Madrid, destacan por ejemplo 2017-18 y 2023-24).
Se desaconseja la poda durante periodos de sequía ya que la sequía reduce la capacidad del árbol de crear reservas, llevar a cabo la fotosíntesis, mantener su estructura, y responder a las heridas de poda.
Dicho de forma positiva, en general el mejor momento para podar un árbol es en verano (mediados de junio hasta mediados de septiembre, fase de crecimiento) o en invierno (mediados de diciembre hasta mediados de marzo, fase de latencia).
Además de estas pautas generales, hay algunas matices relacionadas con el objetivo (“¿por qué podamos?”), la especie (“¿qué vamos a podar?”) y la operación (“¿cómo vamos a podar?”) de la poda.
El Objetivo de la Poda
No son los árboles que necesitan ser podados, sino los humanos que crean circunstancias que hacen que la poda sea deseada.
Algunas de estas circunstancias puedan requerir una respuesta inmediata, como ramas rotas, daños por tormentas o árboles en riesgo de caer. En estos casos, recomendamos contactar a un profesional para una evaluación.
Otras circunstancias no son inmediatamente urgentes, como adaptar la estructura de los árboles según el espacio que se les reserva, eliminar ramas muertas o corregir en una fase temprana las horquillas con corteza incluida. En estos casos, recomendamos usar las pautas de este artículo para definir un marco de actuación.
De todas formas, siempre es buena idea evaluar si realmente es necesaria la poda.

La Especie
Las especies de plantas leñosas con un flujo de savia intenso no se debe podar en invierno. Se trata de las siguientes especies:
| Tabla 1. Árboles que sólo deben ser podados en verano | |
| Nombre científico | Nombre común |
| Acer spp. | Arce |
| Betula spp. | Abedúl |
| Carpinus spp. | Carpe |
| Celtis spp. | Almez |
| Corylus spp. | Avellano |
| Juglans spp. | Nogal |
| Liquidambar styraciflua | Liquidambar |
| Morus spp. | Morera |
| Populus simonii | Chopo de Simón |
| Pterocarya fraxinifolia | Nogal alado |
| Ulmus spp. | Olmo |
| Vitis esp. | Parra |
La Operación
| Tabla 2. Temporadas óptimas de poda para las principales operaciones de poda | |
| Poda estructural | Preferible en verano |
| Reducción lateral de copa | |
| Reducción apical de copa | Depende |
| Control periódico de copa con forma establecida | Invierno |
| Poda de reestructuración | Preferible en verano |
Conclusión
Con unos criterios básicos podemos definir el mejor momento para podar el arbolado de la Comunidad de Madrid. No sólo deberíamos de tomar en cuenta el aspecto práctico, sino también la biología del árbol.
[1] Una sequía puede referirse a una sequía meteorológica (precipitaciones por debajo de la media), sequía agrícola (afectación en cultivos), o sequía hidrológica (niveles bajos en embalses y ríos)